Lluvia de Estrellas fugaces

Lluvia de Estrellas fugaces

La lluvia de estrellas fugaces es un fenómeno mucho más común de los que pensamos, ya que prácticamente cada mes ocurre una o dos lluvias de estrellas fugaces que se localizan en diferentes partes del cielo, según la órbita y la rotación de la tierra en ese momento.

Lluvia de Estrellas fugaces

Aunque no entrañen ningún tipo de peligro para el ser humano, salvo caso de una coincidencia grandísima, con una probabilidad mucho más pequeña que la de que te alcance un rayo, caen al cabo del año miles de meteoritos a la tierra donde la mayoría caen en el mar, pero hay casos que han caído en la tierra y se han podido obtener grandes muestras de él.

Según en que parte del mundo nos encontremos es más fácil verlas, debido a muchos factores, como la contaminación lumínica del lugar, por lo que para una mejor observación es recomendable acudir a lugares alto y sin grandes ciudades ni puntos de luz cercanos, lo que nos da una perfecta panorámica del cielo. También tiene que coincidir con un día despejado, ya que las nubes no dificultarán ver las estrellas y por tanto los meteoritos que entren en la atmósfera serán más difíciles de localizar.

Como podemos ver en este vídeo ofrecido por la nasa, la observación de la mayoría de los rastros que deja el cometa en su órbita de polvo y piedra, se produce en unas coordenadas concretas del cielo, donde se pueden dejar ver fuera de ellas también, pero la mayoría estarán focalizadas en esos sectores.

Los sectores corresponden con constelaciones de las cuales salen los nombres de las lluvias de estrellas, debido a que es un movimiento cíclico siempre coinciden en las mismas constelaciones y así es más fácil de ubicar para los aficionados a las estrellas fugaces.

La duración de la lluvia de estrellas fugaces por norma general es muy corta, pero si se pueden observar diferencias entre unas y otras, las que más brillan y dejan una estela mayor son las de mayor tamaño, llegando incluso hasta la tierra si no ha sido completamente destruido por nuestra atmósfera, también hay cientos de estrellas fugaces que no son visibles al ojo humano debido a su pequeño tamaño y que solo pueden captadas a través de los telescopios.

Al poderse estudiar con tanta antelación, se han podido determinar una serie de calendarios que marcan los días de mayor visibilidad y número de rastros en el cielo, por lo que en esos días es cuando más se recomienda su observación a simple vista, dejando el resto de días para que los más profesionales los estudien con mayor profundidad.

La lluvia de estrellas fugaces es un fenómeno muy seguido por todo el mundo, donde la época estival es la que a mayor gente reúne, como este verano, que la unión de la gran luna que se pudo ver en medio mundo junto a las tradicionales lágrimas de San Lorenzo reunió a cientos de personas en las playas de España para contemplarlas entre amigos.

¿Aún no está suscrito al blog?

Suscríbase a nuestro feed y recibe las publicaciones en tu email gratis:

ESCRIBE UN COMENTARIO